lunes, 7 de enero de 2019

TRIBUNAL SUPREMO CONFIRMA INDEMNIZACIÓN A FAMILIARES DE MUJERES FALLECIDAS POR INHALAR AMIANTO AL LAVAR Y PLANCHAR ROPA DE SUS MARIDOS



TRIBUNAL SUPREMO CONFIRMA INDEMNIZACIÓN A FAMILIARES DE MUJERES FALLECIDAS POR INHALAR AMIANTO AL LAVAR Y PLANCHAR ROPA DE SUS MARIDOS

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha confirmado una indemnización de unos 260.000 euros a diez familiares de cuatro mujeres fallecidas por amianto, cuyos maridos trabajaron en la fábrica de Uralita en Getafe, inadmitiendo los recursos de casación y extraordinario por infracción procesal interpuestos por la representación de la empresa contra la sentencia dictada el 5 de abril de 2016 por la Audiencia Provincial de Madrid.

Según el auto del pasado 31 de octubre, al que ha tenido acceso Europa Press, la sentencia recurrida concluye compartiendo la valoración de la prueba realizada por el juez de primera instancia, quedando probado que “las enfermedades padecidas por las esposas de los cuatros trabajadores de Uralita tuvieron una relación causa a efecto en la inhalación de polvo de amianto al lavar y planchar ropa de trabajo de sus maridos“.

Además, recogiendo los términos de la sentencia de primera instancia que asume el tribunal de apelación, se concluye que la empresa “no ha acreditado suficientemente que adoptara, no ya las medidas a que legalmente viniera obligada, sino aquellas que conforme a los conocimientos habidos en el momento en el que debieron producirse los hechos litigiosos, entre 1962 y 1992, debían haberse adoptado”.

Asimismo, se señala que la actividad productiva se desarrollaba con materiales “que conocía ya desde al menos 1940 eran especialmente peligrosos, no habiendo probado desde luego la misma en forma suficiente, a juicio del tribunal de apelación, la eficacia de las medidas de seguridad al efecto adoptadas por ella para evitar en lo posible la existencia de fibras de amianto, al no constar en los autos prueba pericial al efecto”.

El Tribunal considera que tampoco se adoptaron medidas en materia de prevención y seguridad e higiene tendentes a evitar una inhalación, “no ya solo por parte de los trabajadores, sino igualmente por parte de aquellas personas que sabían que podían entrar en contacto con fibras de amianto, inhalando su polvo, en tanto que quedaban adheridas a la ropa de sus trabajadores, por ocuparse del lavado y cuidado de la misma”.

“Y ello no solo respecto de la ropa de trabajo, sino incluso de la ropa de calle que durante mucho tiempo se dejó en la misma taquilla que la ropa de trabajo, no constando a la Audiencia, cuándo instaló Uralita taquillas diferenciadas para guardar una y otra ropa”, añade el auto.

La primera sentencia de este proceso fue en enero de 2015 por parte del Juzgado de Primera Instancia número 38 de Madrid, que condenó a Uralita a indemnizar con 281.948 euros a once familiares de las mujeres de cuatro trabajadores de la factoría de Getafe, fallecidas por inhalación de polvo de amianto entre 2011 y 2013, aunque la Audiencia Provincial dejó fuera de las indemnizaciones en 2016 a uno de los beneficiarios.


 

sábado, 24 de noviembre de 2018

RATIFICADA UNA CONDENA POR UN FALLECIDO QUE TRABAJO CON AMIANTO



Ratificada una condena por un fallecido que trabajó con amianto

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha desestimado el recurso presentado por Navantia contra la sentencia del Juzgado de lo Social número 2 de Cádiz que condenó a esa empresa, a Izar y a Piquetas Mecánicas a indemnizar con 46.500 euros a la viuda y a la hija de un trabajador que estuvo en contacto con amianto durante años y murió tras padecer un cáncer de pulmón.

Los hechos se remontan al periodo comprendido entre los años 1955 a 1963, fechas en la que el trabajador estuvo prestando sus servicios como trabajador de Astilleros Españoles, en la filial Piquetas Mecánicas, arreglando buques en el dique seco Nuestra Señora del Rosario. El bufete Ortiz Abogados, que representa a la familia del demandante, explicó que en ese trabajo, el fallecido estuvo en contacto directo con el polvo de amianto, material que se usaba en aislamiento de motores y cabinas.

Tras la demanda, el Juzgado de lo Social número 2 de Cádiz estimó parcialmente la reclamación y concedió a la viuda e hija del trabajador el 50% de la indemnización mínima contenida en el baremo relativa a accidentes de tráfico, señaló Ortiz Abogados.

La sentencia consideró probado que el trabajador fallecido fue diagnosticado de silicosis pulmonar en junio de 1980 y que le fue reconocida en 1989 la incapacidad permanente absoluta, derivada de enfermedad profesional.

Un TAC realizado al trabajador en el año 2006 y el resultado de la autopsia pusieron de manifiesto claramente, explicó Ortiz Abogados, la existencia de placas pleurales de asbestosis.

El juez, añadió el bufete, afirma en su sentencia que se puede atribuir por mitad a cada enfermedad la causa de la muerte, por lo que concedió el 50% de la indemnización que correspondería aplicando el baremo de los accidentes de tráfico.


Foto: Diario de Cadiz

lunes, 29 de octubre de 2018

RECONOCEN UNA INCAPACIDAD ABSOLUTA A UNA TRABAJADORA DE PIASA EN ERRENTERIA



Reconocen la incapacidad absoluta por amianto a una trabajadora de Paisa, en Errenteria

La Seguridad Social ha reconocido la incapacidad absoluta por enfermedad profesional a una extrabajadora de 68 años afectada por fibrosis pulmonar a causa de su exposición al amianto durante el trabajo que desempeñó en la empresa Productos Aislantes (Paisa) de Errenteria, luego Explosivos Río Tinto.

 Naiz|Trujillo|2018/10/29 11:54

Esta mujer, Consuelo S.B., que actualmente vive en Trujillo (Cáceres) y que también padece neumonía intersticial con disnea intensa por el mismo motivo, trabajó de 1969 a 1982 lijando y puliendo las rebabas de las piezas de baquelita fabricadas en Paisa, «lo que generaba un intenso ambiente pulvígeno», ha informado la Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi (Asviamie).
Este colectivo señala que las empleadas trabajaban «con total desconocimiento del riesgo cancerígeno» y «sin protección respiratoria alguna», mientras la empresa «incumplía toda la legislación de seguridad e higiene».

Asviamie indica que, el Instituto Nacional de la Seguridad Social ha reconocido a Consuelo S.B. la incapacidad absoluta y una discapacidad del 52%.

Explica que la mujer iniciará ahora demandas contra Ercros, empresa sucesora, para reclamar indemnizaciones por daños y perjuicios y recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad.
La asociación ha hecho un llamamiento a quienes hayan trabajado con amianto para que soliciten su inclusión en el plan de vigilancia sanitaria con el fin de que se dé «la detección precoz» y se evite «la ocultación del origen de las enfermedades».



domingo, 28 de octubre de 2018

AMIANTO, UN PELIGRO ESCONDIDO EN NUESTROS CENTROS EDUCATIVOS



Amianto, un peligro escondido en nuestros centros educativos 

El amianto es el nombre de un grupo de minerales fibrosos conocidos y utilizados desde la antigüedad para la construcción y que seguro que lo identificamos más fácilmente por su nombre de uralita o fibrocemento. Sin embargo, no es hasta 1978 cuando el Parlamento Europeo lo declarará producto cancerígeno al demostrarse que las fibras de este material al degradarse pueden originar varios tipos de cáncer de pulmón y pleura así como un tipo de fibrosis pulmonar. Siguiendo estas recomendaciones España prohibía progresivamente la fabricación y comercialización de los diferentes tipos de amianto hasta culminar con la prohibición total a su fabricación, comercialización e instalación en el año 2002.

En cuanto al amianto ya instalado en edificios una resolución del Parlamento Europeo del año 2013 estima  que los materiales de amianto tienen una vida útil de entre 30 y 50 años antes de empezar a degradarse. Sin embargo, el Centro Nacional de Nuevas Tecnologías reduce su vida útil a entre 30 y 35 años. Además, si el amianto está aislado del aire que respiramos quizás no sea de máxima urgencia su retirada, pero sí lo sería en caso de estar en contacto con el ambiente como en el caso de las cubiertas y su desmontaje debería ser realizado por una empresa especializada.

Tal es el caso de las cubiertas de los gimnasios del CEIP San Isidro, uno de los  centros escolares más antiguos de nuestra localidad y construido en el año 1974, dándose además la circunstancia de que las placas del aislamiento interno que separan el interior de la cubierta han ido deteriorándose y cayendo al interior de los gimnasios con lo cual, además del riesgo de impacto, han dejado que el amianto, no sabemos si degradado o no, tenga contacto directo con el aire que respiran sus usuarios. Por lo tanto, la vida útil de las cubiertas está más que superada y se hace urgente una actuación sobre las mismas.
Parece que ahora, gracias a las reiteradas peticiones del centro y de las familias agrupadas en su Asociación de Madres y padres de Alumnos, así como a la visita de técnicos de prevención de riesgos laborales del sindicato CCOO, el ayuntamiento de Aranjuez y la Comunidad de Madrid van a empezar a moverse. Desde el ayuntamiento se ha anunciado la contratación de una empresa para colocar las placas aislantes para separar el amianto del interior de los gimnasios y técnicos de la Dirección General de Infraestructuras van a visitar las instalaciones para ver su estado y realizar mediciones.

Pero esto no es suficiente. Pese a que en mayo de 2018 se aprobó por unanimidad una propuesta del pleno municipal de Aranjuez presentada por el grupo ACIPA para que se hiciera un inventario de instalaciones públicas priorizando las instalaciones sensibles como colegios, instalaciones sanitarias o deportivas, así como un plan de retirada paulatina exigiendo al resto de administraciones titulares de los edificios que hagan lo propio parece que este no se ha llegado a realizar. Por lo tanto, no conocemos el estado de nuestras instalaciones aunque se calcula que hasta el 80% de los centros educativos pueden contener este elemento, sobre todo los construidos entre los años 70 y 80 como es el caso de varios centros de nuestro municipio.

También hay que recordar en abril del 2018, el PSOE pidió al gobierno de la Comunidad de Madrid, a través de la Asamblea, que se elaborase una lista de centros públicos que contuviesen materiales de amianto con necesidad de realizar obras para su eliminación, y en el mes de julio el Pleno de la Asamblea de Madrid aprobó una proposición no de ley, presentada por Podemos, que instaba al Gobierno de la Comunidad a hacer antes de fin de año un inventario de la presencia de amianto en centros educativos y de trabajo, así como servicios centrales y universidades dependientes de la Comunidad de Madrid. Tampoco se ha realizado.

Si bien los expertos y el marco normativo actual coinciden en que el fin de la vida útil y el deterioro del amianto es el punto de partida para su retirada, existe un vacío legal en cuanto a la fecha de esa retirada, por eso para nosotros como Plataforma por la Escuela Pública de Aranjuez es imprescindible que sean criterios técnicos los que se apliquen. Por esta razón insistimos en la necesidad de disponer de mediciones de amianto y de informes que avalen las decisiones tomadas. La preocupación por la alarma social no debe ser en ningún caso argumento válido para llamar a la tranquilidad a la comunidad educativa, sino, la información real, contrastada, pública y firmada por los técnicos competentes que garanticen el estado de las instalaciones.

Por eso desde la Plataforma por la Educación Pública de Aranjuez exigimos al Ayuntamiento de Aranjuez que realice un inventario de los centros educativos de la localidad para su traslado a la Consejería de Educación, que es la titular de los centros, de modo que ésta establezca las partidas económicas necesarias así como el calendario de eliminación. Del mismo modo exigimos a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid a que visite lo antes posible todos los centros escolares de Aranjuez para la realización de su inventario y que se comprometa a su retirada. El principio de precaución, en caso de duda, aconseja tomar medidas protectoras a favor de los seres humanos.


domingo, 14 de octubre de 2018

METRO DETECTA AMIANTO TAMBIEN EN LA PINTURA DE TRENES DE LA LINEA 1



Metro detecta amianto también en la pintura de trenes de la línea 1

Metro de Madrid ha detectado también pintura aislante con amianto en trenes modelo 2000A, destinados en la línea 1 del suburbano, y las unidades afectadas quedan "cautelarmente paralizadas". En una circular interna dirigida a los trabajadores, a la que ha tenido acceso Europa Press, el área de Mantenimiento de Material Móvil informa de que se ha detectado la presencia de este material (potencialmente cancerígeno si desprende fibras) en 13 coches de este modelo de trenes. El pasado viernes falleció el primer trabajador de Metro al que se le reconoció que sufría de asbestosis, enfermedad pulmonar de origen profesional y asociada a las altas exposiciones al asbesto o amianto. En mayo murió de cáncer otro compañero suyo.

Metro detecta amianto también en la pintura de trenes de la línea 1    Muere el primer trabajador de Metro al que se le reconoció enfermedad por exposición al amianto  

Concretamente, y al igual que ocurrió en el caso de las unidades ya detectadas de la línea 5 y 6, se trata de pintura bituminosa como "aislante y recubrimiento interior de los paneles de cabina y recinto, así como en planchas metálicas bajo bastidor".

"Este recubrimiento de pintura bituminosa en su estado original no es friable (no emite fibras), si bien en su estado degradado se puede convertir en friable, por lo que los trabajos de mantenimiento preventivo y correctivo pueden verse afectados por la presencia de materiales con amianto detectados", recoge el documento.

El Área de Mantenimiento de Material Móvil de Metro adjunta fotografías con los cuatro emplazamientos donde está presente esta pintura aislante en el interior de los coches afectados. Indica que cualquier actividad a realizar sobre las unidades cautelarmente paralizadas, incluidas maniobras y movimientos, deberán ser autorizadas por el responsable de Mantenimiento.

Metro sustituyó en septiembre ocho trenes que circulaban por la línea 5 tras haber detectado amianto en la pintura que recubre algunos elementos situados en los bajos de los coches y en la cabina, donde se encuentran tapados, según explicó entonces un portavoz de la compañía.

También explicó que el hecho de que esa pintura hubiera un "pequeño porcentaje" de amianto no ha supuesto ningún riesgo para trabajadores ni viajeros, ya que además de no tener acceso a los elementos que recubría dicha pintura, el estado de la misma era no friable, es decir, que no emitía fibras.

Diversos sindicatos con representación en Metro alertaron la semana pasada de los problemas que implicaría para la programación de trenes que se localizaran más unidades con amianto. En este sentido, advertían de la posibilidad de que se produjeran aglomeraciones en las instalaciones.

La Comunidad de Madrid anunció el jueves pasado que comprará 60 nuevos trenes en Metro de Madrid y contratará a más conductores para atender el incremento de demanda que está experimentando Metro de Madrid.

La previsión es iniciar en 2019 los procesos de licitación para adquirir los nuevos trenes, 32 de los cuales irán destinados a la sustitución de unidades más antiguas y 28 para reforzar el servicio donde sea necesario.


 

sábado, 29 de septiembre de 2018

RETIRADO UN JUEGO DE MAQUILLAJE PARA NIÑOS POR CONTENER AMIANTO



RETIRADO UN JUEGO DE MAQUILLAJE PARA NIÑOS DE CLAIRES POR CONTENER AMIANTO

Unos estuches de maquillaje infantil que se vendían en las tiendas de la cadena americana Claire's han sido retirados del mercado porque contienen restos de amianto, tras ser objeto de una alerta europea de consumo. Según ha informado la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), no es la primera vez que se detectan restos de este material peligroso para la salud en los productos de la tienda. El estuche es de color violeta en forma de corazón y contiene sombras, colorete, lápiz labial, polvo compacto, rímel y lápices de ojos. 

La alerta de la presencia de amianto en el juguete fabricado en China ha sido remitida por las autoridades de la República Checa y recogida por el Sistema Europeo de Alerta Rápida, que la ha incluido en su lista y ha calificado el riesgo de "serio". Esto implica que automáticamente se retire del mercado y que, además, se destruyan las unidades que siguen presentes en las tiendas europeas.

Sin embargo, la OCU señala que "muchos usuarios pueden haberlo comprado" y, en ese caso, recomienda devolver el producto a la tienda. Según la organización, el amianto se ha encontrado en los lotes y códigos de barras 04/17, 38783 y  5053264387832.

No es la primera vez que la cadena americana, que posee tiendas en toda Europa, pone a la venta productos con trazas de amianto y que es señalada por el sistema de alerta europeo. Hace apenas dos meses, en abril de 2018, las autoridades holandesas encontraron restos del material en otras dos cajas de maquillaje, una de sombras y otra de polvo compacto. Los productos fueron retirados de la tienda. También ocurrió un caso similar en diciembre de 2017 en Estados Unidos, según la Organización de Consumidores y Usuarios.  

El uso de amianto, una fibra natural proveniente de varios minerales, está prohibido en los productos cosméticos debido al riesgo de daños graves para la salud. Cuando las fibras son inhaladas, se alojan en los pulmones donde pueden permanecer durante décadas y ser cancerígenas. Las consecuencias de la inhalación de amianto pueden ir desde una fibrosis pulmonar hasta un cáncer de pulmón.

La OCU, que considera "inaceptable" que la marca presente el mismo problema en un intervalo de dos meses, ha exigido a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) tomar "cartas en el asunto" y que inspeccione todos los productos de la cadena Claire´s. También ha pedido a la marca que dé explicaciones a los consumidores que hayan comprado los productos y que establezca un plan de seguridad para identificar la causa de la presencia de amianto en los productos. 

miércoles, 26 de septiembre de 2018

TENGO UNA ESTRUCTURA DE URALITA EN CASA ¿QUE DEBO HACER?



Tengo una estructura de uralita en casa, ¿qué debo hacer?

Tuberías, depósitos, techos, canales pluviales, etc., son varios los materiales fabricados con  fibrocemento con amianto, o  uralita (nombre de la empresa fabricante y con el que se conoce este mineral en España), que aún podemos ver en muchas casas. El amianto es un mineral compuesto de fibras microscópicas que está presente en la naturaleza en distintas variedades.

El fibrocemento es una mezcla de cimiento pórland y amianto (o asbesto) que se usaba sobre todo en el construcción, especialmente en la época de los años setenta. En España se ha utilizado amianto blanco sobre todo en la fabricación de placas onduladas de fibrocemento (uralita), aislantes y también en canales, depósitos y conducciones de agua. Pero ahora  en España está prohibido fabricar la uralita, o fibrocemento, con amianto.

Esta prohibición es de diciembre de 2002, aunque desde un año antes ya se prohibía la fabricación y solo se permitía vender lo que ya estaba fabricado. Esta normativa  no afectaba a los materiales que ya estaban instalados y que, por tanto, están permitidos hasta el final de su vida útil. Pero, ¿cómo se puede calcular la vida útil del amianto?

Según la nota " Materiales con amianto en viviendas: guía práctica" del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, de 2014, "los materiales con amianto tienen un ciclo de vida entre 30 y 50 años". Esto explicaría  por qué aún quedan cobertizos, depósitos o tuberías hechos de uralita que, si se quieren eliminar, debe hacerlo una empresa especializada que tendrá que disponer de los permisos que la legislación impone.

Cuándo es peligroso

La fibra de amianto está considerada un material tóxico. Está prohibida en España y en Europa. Los materiales más peligrosos son los friables, es decir, los que se disgregan en pequeños trozos, polvo o fibras y estas se desprenden en el aire. La uralita, si está en buenas condiciones de conservación y el riesgo de desprendimiento de fibras es poco probable, es decir, está en buen estado, no comporta en sí mismo un riesgo para la salud. El problema está en el grado de deterioro de la uralita y cuando esta se manipula.

Cuando se rompe o se desgasta,  pueden liberarse fibras de amianto en el entorno, y estas se pueden respirar e introducir en el pulmón, con el riesgo de producir enfermedades con el paso del tiempo. Además, las fibras también pueden adherirse en la ropa y desprenderse más adelante, lo que puede suponer una expansión de la contaminación. Al derribarse y realizar operaciones de corte o lijado en este material pueden soltarse altas concentraciones de fibras de amianto, que son microscópicas y no se ven a simple vista.

La exposición continua al amianto puede provocar problemas respiratorios por inhalación de las fibras de este mineral y  puede derivar en enfermedades graves, como asbestosis (enfermedad pulmonar crónica y conduce al desarrollo de fibrosis alveolar, intersticial y pleural); cáncer de pulmón; mesolelioma (tumor maligno raro del mesotelio pleural o peritoneal). El riesgo depende sobre todo de factores como la concentración de fibras presentes en el aire; la durada y frecuencia de la exposición; el tamaño de las fibras inhaladas y el tiempo que ha pasado desde la exposición inicial.

Retirar la uralita, una operación larga y costosa

La operación para retirar uralita de una casa es larga y costosa, aunque se trate de una pieza de pocos metros cuadrados. Dada la peligrosidad del fibrocemento con amianto, la retirada de este material no debe hacerse de forma particular, sino que  se tendrán que contratar los servicios de una empresa especializada.

Desde que se tienen los permisos hasta que se retira pueden llegar a pasar hasta cuatro meses. En España, si se tiene una construcción hecha de uralita y se quiere retirar, las condiciones de gestión de retirada quedan recogidas en el  Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo. La norma establece las  pautas para realizar los trabajos de mantenimiento de instalaciones con amianto y la retirada de materiales con contenido de amianto:

•  Elaboración de un Plan de Trabajo para impedir que se produzca dispersión de fibras de amianto en el aire. Estas deben eliminarse a través de sistemas de extracción. Los materiales que se extraen deben almacenarse y transportarse en embalajes cerrados y con etiquetas reglamentarias que indiquen que contienen amianto. También deben conocerse cuáles son los vertederos autorizados para residuos de amianto si no se quiere correr el riesgo de ser responsables de un delito ecológico con multas e incluso penas de cárcel en función de la gravedad del material vertido. Por tanto, debe tenerse en cuenta que es un material tóxico que requiere espacios habilitados. Este tipo de material no lo aceptan los distintos puntos limpios, centros de recepción selectiva de productos para la reutilización de residuos.

•  Formación de los trabajadores para que conozcan las propiedades del amianto y sus efectos sobre la salud, la importancia de los medios de prevención para minimizar la exposición, las prácticas seguras, el uso apropiado de los equipos respiratorios o las exigencias en materia de vigilancia de la salud.

•  Evaluación de riesgo. En este apartado se incluye la necesidad de asegurar que ningún trabajado está expuesto a una concentración de amianto en el aire superior al límite ambiental de exposición diaria de 0,1 fibras por centímetro cúbico para un periodo de ocho horas.

Si bien la retirada en sí de uralita no es costosa, sí lo son, como se observa, las precauciones que deben tomarse. En algunos casos se ha propuesto poder contar con  puntos verdes de recogida de residuos habilitados para que las personas puedan eliminar sin riesgo pequeñas cantidades de uralita que tengan en casa. El objetivo sería poder eliminar estos residuos (pequeños) sin que ello suponga un coste demasiado elevado para los ciudadanos.

En España hay varias empresas especializadas en la retirada de material de uralita que tienen que cumplir con el Real Decreto 396 y tienen que estar inscritas en el  Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA). Este registro lo gestiona cada comunidad autónoma. Las empresas inscritas en el RERA son las únicas autorizadas a realizar trabajos con materiales que contengan amianto y, por tanto, las únicas que podrán realizar labores de desamiantado.