viernes, 31 de mayo de 2019

LA RETIRADA DEL TECHO DE AMIANTO DE LOS CINES DE URGELL PREOCUPA AL VECINDARIO


La retirada del techo de amianto de los cines Urgell preocupa al vecindario del Eixample

El próximo lunes comienza la retirada de los primeros 300 metros de la cubierta de uralita de 2.200 metros del antiguo cine Urgell, el que fuera durante muchos años el más grande de Barcelona, con 1.832 butacas, que abrió en 1963 y cerró en 2013.

 Sería una buena noticia para el más de millar de vecinos que conviven a centímetros de sus casas con este techo en una isla interior del Eixample si no fuera por el material que conforma la cubierta, amianto, el mismo que mantiene en lucha desde hace meses a la plantilla del metro de Barcelona por los efectos adversos para la salud derivados de estar expuesto al mismo. Además, el estado de degradación del techo preocupa aún más a los residentes, que han sido requeridos a no abrir las ventanas, a no asomarse y a no tender la ropa allí mientras duren los trabajos.

 El espacio que ocupó la sala de proyección se habilitará, en su subsuelo, para acoger un supermercado Bonpreu. La isla interior que comprende las calles Comte d'Urgell, Floridablanca, Comte Borrell y Sepúlveda se ganará como un nuevo patio interior del distrito de unos mil metros cuadrados con 517 metros de jardín, pues la empresa propietaria ha cedido este espacio al aire libre al Ajuntament. Desde el lunes 3 de junio, y durante 20 días, se irá retirando la uralita a un ritmo previsto de 300 metros diarios. Las medidas que tomará la propiedad para aislar lo máximo posible el material tóxico y no provocar desprendimiento de fibras de amianto es el que marca la ley.

Pero, para los vecinos afectados, no son suficientes. Y por ello han hecho llegar al distrito del Eixample una lista de actuaciones de seguridad complementarias que exigen que se contemplen: mediciones sobre la liberación de fibras no solo antes y después de la retirada del techo sino diarias; que estas pruebas se realicen con aparatos electrónicos que permitan localizar a nivel microscópico las fibras más cortas, responsables de alojarse en el sistema respiratorio de una persona y derivar en afectaciones pleurales o cáncer a largo plazo y, por último, que se encapsulen las zonas en las que se tendrá que agujerear para colocar el andamio que permita trabajar en el desmontaje de la cubierta. «Creemos que no pedimos demasiado», indica a este diario Lena Martí, una de las vecinas de la manzana, quien indica que, como ella, pueden haber entre 1.000 y 1.500 vecinos «preocupados» y directamente perjudicados.

Este mes de mayo ha habido dos sesiones informativas con vecinos, representantes de Bonpreu y técnicos especialistas en desamiantado, los días 22 y 29. La entidad Fem Sant Antoni hizo presión al distrito para conseguir un supervisor del proceso de retirada. Fue escogido Lluís Mallart, un higienista industrial especialista en amianto que ha aportado «tranquilidad» al vecindario. De todas maneras, Martí indica que les inquieta que los trabajos interiores «no cuenten con ningún supervisor y que Mallart no tenga competencias para ello». Esto se debe a que la normativa vigente de Treball sobre amianto obliga a las promotoras y constructoras a seguir protocolos para proteger a sus trabajadores pero no contempla el entorno, por lo que no dice nada sobre cómo preservar a los vecinos del fibrocemento.

Antes de retirarse, las placas se tratarán con látex líquido para fijar las fibras de amianto y que estas no suban a las viviendas. Luego se empaquetarán y se enviarán a una planta de residuos. Dudas en materia de seguridad En la comisión de seguimiento de estas obras participan, además de la empresa Bonpreu, los vecinos y representantes del distrito del Eixample junto al técnico especialista en amianto que han designado los residentes (Lluís Mallart). «Lo que pretendemos es ir por encima de la norma actual en materia de trabajos con asbesto implicado en techos y que el protocolo acordado se convierta en una norma de la Generalitat», afirman desde Fem Sant Antoni.




domingo, 5 de mayo de 2019

AFECTADOS DE SILICOSIS: CON NOSOTROS FALLARON TODOS LOS SERVICIOS DE PREVENCION



Afectados de silicosis: “Con nosotros fallaron todos los servicios de prevención”

Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, la Asociación Nacional de Afectados y Enfermos de Silicosis (Anaes) puso en marcha una mesa informativa en la plaza de Las Bodegas en la que han estado presentes diversos integrantes de la entidad, con su presidente, Ismael Aragón, al frente.

No es casualidad que esta mesa haya sido puesta en marcha por Anaes, puesto que es una entidad que nace en 2012 con la intención de asesorar, apoyar y combatir los numerosos casos de desamparo en los que se encuentran los trabajadores a nivel de salud, social, económico, etc., ya que, en los últimos años, el número de personas diagnosticadas con silicosis ha ido aumentando rápidamente y de manera muy preocupante en trabajadores relacionados con la fabricación de encimeras de cocina y marmolerías.

   De esta manera, desde la entidad se insiste en medidas eficaces de prevención en el trabajo para no sufrir esta enfermedad que cuenta en la actualidad con más de 80 socios de la asociación diagnosticados de esa enfermendad. Dicha mesa contó con el respaldo del alcalde, José María Román, la portavoz del Gobierno, Cándida Verdier, y la delegada municipal de Salud, Mª Ángeles Martínez Rico.

Durante la visita, el alcalde de la ciudad ha destacado que, “cuando se trata de personas afectadas por no saber que estaban manipulando un material muy delicado y que ha generado en tantas enfermedades en más de 100 personas en Chiclana. Son muchos los que no la quieren reconocer por quedarse fuera del mercado laboral tan jóvenes”, añadiendo que “es por ello que se lucha para que sea reconocido como enfermedad laboral para que puedan tener las prestaciones sociales que corresponden”.

La asociación asegura que a día de hoy se siguen cometiendo los mismos errores

 Además, Ismael Aragón ha agradecido la implicación del Ayuntamiento de Chiclana en todas las iniciativas que desde la entidad se ponen en marcha. “Desde Anaes queremos hacer visible que con nosotros fallaron todos los servicios de prevención, trabajamos en un lugar en el que no nos dijeron qué trabajábamos y esto debe cambiar. Para ello, debemos hacer más hincapié en la prevención para que esto no vuelva a pasar, ya que dos personas han fallecido ya y algunos compañeros están hospitalizados. Se están haciendo estudios desde los especialistas de neumología, pero la prevención es fundamental para que esto no vuelva a pasar, porque se siguen cometiendo los mismos errores”, ha explicado.

Cabe reseñar que el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que se celebra anualmente el 28 de abril, promueve la prevención de los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales en todo el mundo. Es una campaña de sensibilización destinada a centrar la atención internacional sobre la magnitud del problema y sobre cómo la creación y la promoción de una cultura de la seguridad y la salud puede ayudar a reducir el número de muertes y lesiones relacionadas con el trabajo.



viernes, 19 de abril de 2019

LOS PELIGROS Y CARACTERISTICAS DEL AMIANTO



Los peligros y características del amianto

El amianto, prohibido en España desde 2002, sigue presente en restos de construcciones, aislantes o piezas mecánicas. Existe muchísimo desconocimiento sobre este material que nos rodea en nuestro día a día. Estas son sus características y los principales peligros asociados.

 El amianto, o asbesto, es el nombre que reciben un grupo de minerales metamórficos fibrosos compuestos por silicatos (de magnesio, cobre o hierro). Su características principal es la presencia de fibras largas y perdurables, lo que lo convierte en un material suficientemente flexible como para poder ser trabajado con comodidad y lo bastante resistente para soportar altas temperaturas.

Estas cualidades convirtieron al amianto en un material estrella en el campo de la construcción, la fabricación de tuberías, tubos de extracción de humo y depósitos de agua, entre otros usos, durante la segunda mitad del siglo XX. Pero no era oro todo lo que relucía. Tras los análisis científicos pertinentes, en 1977 la OMS lo catalogó como producto cancerígeno, dentro de la categoría del 'grupo 1', el correspondiente a los procesos industriales y productos químicos sobre los que se ha demostrado su naturaleza cancerígena.

En 1979 el Parlamento Europeo también lo consideró una sustancia cancerígena, y dictaminó que debía prohibirse en todos los países de la entonces Comunidad Económica Europea de manera paulatina. En España – donde la fabricación de amianto para usos industriales la desarrolló la empresa Uralita, marca con la que en ocasiones se denomina comúnmente este material– dejó de ser utilizado en 2002; aunque seguía presente en todo tipo de construcciones realizadas con anterioridad: desde insonorizaciones de cines, teatros y auditorios hasta los techos de fábricas, cobertizos, y canalizaciones de numerosos edificios. "Es una vergüenza que, a pesar de que sabe que es un producto cancerígeno, hasta dos terceras partes de la humanidad esté todavía sometida al amianto –asevera el doctor Josep Tarrés, neumólogo especialista en patologías derivadas del amianto–.

 A pesar de que es ilegal en 50 países, es alarmante saber que todavía se comercializa en 150, especialmente en naciones en vías de desarrollo", Precisamente ese uso indiscriminado de amianto durante decenios hizo plantear una solución concreta frente un material nocivo para la población. El año pasado el Parlamento Europeo fijó 2028 como fecha límite para eliminar completamente los remanentes de amianto presente en cualquier tipo de infraestructura.

El peligro: la inhalación de amianto El contacto directo con estructuras de amianto no supone por sí mismo un riesgo para la salud, pero la inhalación de fibras presentes en el aire (por ejemplo, a causa del derribo de una estructura donde se usó amianto) o el contacto prolongado con esta sustancia sí puede ser motivo de preocupación. Por ejemplo es el caso de la elevada incidencia de casos de cáncer y fibrosis entre empleados de las fábricas productoras de amianto y entre los manipuladores de estructuras hechas de este material. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud, "todos los tipos de amianto causan cáncer de pulmón, mesotelioma, cáncer de laringe y de ovario, y asbestosis (fibrosis de los pulmones)". Largo período de latencia

En su día no se tenía constancia de ello, pero ahora se sabe que el asbesto es muy perjudicial a largo plazo. Esta sustancia puede provocar enfermedades graves, como el cáncer de pulmón o el mesotelioma pleural, una dolencia 100% vinculada a la inhalación de amianto que afecta a la pleura y el peritoneo (una membrana que reviste el interior de la cavidad abdominal y que recubre el intestino y otros órganos del abdomen), cuyos síntomas pueden aparecer pasados 40 años después de la exposición.

 "Es el más agresivo de todos, una vez se desarrolla ya no se puede parar. Los afectados cuentan con un promedio de supervivencia de unos 11 meses", asegura el doctor Tarrés, quien cuenta con el mayor registro de España de esta enfermedad, con unos 220 casos estudiados. Asimismo, la inhalación de amianto puede originar cáncer de pulmón (entre un 8 y un 12% de los casos, según Tarrés, además de fibrosis, ya sea pleural (en forma de placas pleurales) o pulmonar , una afección denominada asbestosis que, como sucede con la mesotelioma, presenta síntomas que se agravan con el paso de los años, aunque cuenta con un período de latencia menor.

En el caso del metro de Barcelona, la empresa pública TMB ha admitido la presencia de crisólito (una variante del amianto) en las pinturas bituminosas contra el ruido que revisten las cajas metálicas de tres series de trenes (3000, 4000 y 2000), así como la existencia de componentes mecánicos y electrónicos, como arandelas aislantes en un conjunto de resistencias y unas juntas en los bajos del tren de las que no se puede asegurar plenamente que estén libres de amianto.

De ahí que los trabajadores hayan solicitado soluciones concretas para la retirada definitiva del amianto de instalaciones y trenes. Preguntamos a Tarrés si hay motivos por los que preocuparse. "Más que alarma, yo hablaría de alerta social –responde el doctor–. Si se ha demostrado que el amianto es cancerígeno y sabemos que podemos evitarlo, ¿por qué no lo hacemos? Sabemos cómo solucionar el problema, sólo nos falta voluntad y recursos", asevera el médico especialista, quien afirma que, en la actualidad "hay muchas estructuras y materiales que contienen amianto que se están deteriorando, provocando que se liberen sus fibras al aire que respiramos todos.

Es aquí donde debemos intervenir". "Si solo existiese amianto en el metro de Barcelona o de Madrid sí que seria aconsejable utilizarlo lo menos posible, pero la realidad es que en una ciudad hay amianto por todas partes. Sin dejar de exigir que solucione este foco de contaminación –apostilla– la crisis del metro nos debe servir para tomar conciencia social de la necesidad de desamiantar el territorio, como se ha hecho y se esta haciendo en otros países".

Sergi Alcalde
National Geographic, España





jueves, 18 de abril de 2019

FALLECE OTRO OPERARIO DE METRO QUE TRABAJO EXPUESTO AL AMIANTO



Fallece otro operario de Metro que trabajó expuesto al amianto

Un ex trabajador de Metro de Madrid de 64 años, que fue compañero de los dos empleados fallecidos con enfermedad profesional reconocida por amianto, ha muerto a causa de un cáncer de pulmón.

El fallecido estaba a la espera de recibir de que la Seguridad Social se pronunciara sobre si había relación con exposición a este material, según han informado fuentes sindicales. Se trata de un trabajador de 64 años que se vio afectado por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que acometió la empresa en 2014 y que alcanzó a casi 600 trabajadores de la compañía.

 El secretario general de la sección sindical de CCOO Madrid en el suburbano, Juan Carlos de la Cruz, ha detallado que el fallecido fue uno de los que estaba en una lista que Metro remitió a la Seguridad Social para que se encargara de las pruebas médicas sobre posible exposición al amianto, dado que ya no trabajaba en la empresa. Según ha explicado, estaba a la espera de que la Seguridad Social emitiera un informe sobre si su cáncer tenía relación con exposición a asbesto o si por el contrario, se debía a otra causa como pueda ser el haber sido fumador.

 De la Cruz ha indicado que se han presentado dos denuncias por vía judicial para que se determine que otros dos ex empleados se vieron afectados por partículas en suspensión de amianto, algo que la Seguridad Social descartó en primera instancia. Por su parte, el diputado autonómico y candidato de Más Madrid a la Asamblea, Alberto Oliver, ha lamentado este fallecimiento y que "aunque es pronto para determinar con seguridad que el amianto haya sido la causa, todo apunta en es dirección".

 Además, ha indicado en redes sociales que Metro de Madrid está envuelta en juicios, en referencia a la demanda presentada por la familia de uno de los empleados fallecidos a causa del amianto para reclamar 400.000 euros de indemnización. "En vez de acompañar a las familias que se han dejado literalmente la vida en el suburbano, se les lleva a tribunales. Es imperativo tener un Gobierno a la altura humana de sus trabajadores", ha concluido.



martes, 2 de abril de 2019

LOS TRABAJADORES DE METRO SE MANIFIESTAN PREOCUPADOS POR LA CRISIS DEL AMIANTO



Los trabajadores de Metro se manifiestan “preocupados” por la crisis del amianto

Los trabajadores de Metro están “preocupados, enfadados y desilusionados” por el modo en el que la empresa pública ha gestionado la crisis del amianto. Por eso ayer convocaron paros de cuatro horas por turno y se manifestaron en la plaza de los Cubos. Ahí, en el juzgado de lo Social, arrancaba el juicio contra Metro, denunciado por la familia de uno de los trabajadores del suburbano que falleció a causa de la asbestosis, enfermedad laboral asociada a la exposición al amianto.

Hoy es un día muy importante porque hablamos del caso de otro compañero fallecido”, clamaba Juan Carlos de la Cruz, secretario de Comisiones Obreras en Metro. “Queremos que se haga justicia porque lo único que hemos recibido por parte de la empresa —y de los políticos— son trabas”, incidía De la Cruz ante más de un centenar de personas.

Metro, empresa pública gestionada por la Comunidad de Madrid, sabe al menos desde 1991 que en su red hay amianto, un material tóxico y mortífero (manipularlo sin la protección adecuada puede provocar la aparición de enfermedades como asbestosis, mesotelioma o cáncer de pulmón). En 1984 se aprobó el reglamento sobre trabajos con riesgo de amianto, que ya recogía los riesgos relacionados con el material. A pesar de ello, Metro se lo ocultó a los trabajadores hasta 2017, un año después de que se diagnosticara asbestosis al primer afectado de la empresa pública.

Actualmente, a cuatro de ellos se les ha reconocido la asbestosis; dos ya han fallecido. Julián fue el primer trabajador con la enfermedad reconocida por la Seguridad Social. Falleció el pasado octubre por un cáncer de pulmón desarrollado por la exposición a este material.

La Seguridad Social y la Inspección de Trabajo reconocieron la enfermedad laboral y obligaron a Metro a realizar un recargo de prestaciones. Es decir, a abonar entre un 30% y un 50% extra sobre la indemnización ya reconocida al trabajador en casos de incumplientos de las medidas de seguridad en el trabajo que puedan poner en riesgo la salud de los trabajadores. “Metro ha recurrido el recargo de prestaciones que ya se le reconoció al afectado”, remarcan desde CC OO. La empresa pública ha contratado al bufete Sagardoy, que asesoró al Gobierno del PP en la reforma laboral de 2012 y que diseñó el ERE de Cola-Cola. “Después de su terrible gestión del asunto, Metro no quiere reconocer la indemnización; la están retrasando”, añaden desde el sindicato.

La mayor parte de los trabajadores ve mala fe en la actitud de la empresa pública y en las reacciones políticas desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que lleva en manos del Partido Popular desde 1995. “Doy por finalizada [la crisis del amianto]“, dijo el viernes Rosalía Gonzalo, consejera de Transportes, Vivienda e Infraestructuras del gobierno regional. "Hemos actuado y vamos muy por delante al plan de trabajo previsto", añadió la consejera en referencia al plan de desamiantado de Metro, con una dotación de 140 millones de euros.

Los trabajadores no están de acuerdo. Por eso —y por otros problemas graves que tiene la compañía —, los trabajadores pidieron en la concentración la dimisión de Borja Carabante, actual consejero delegado de la compañía, así como su encarcelamiento. También reclamaron responsabilidades políticas al PP de Madrid. “Actualmente, hay una multa a Metro por no velar por la salud de los trabajadores; y otra, por reconocer tarde la enfermedad laboral. Además, hay cuatro actas de infracción de la Inspección de Trabajo contra la compañía que están en un cajón de la dirección de empleo de la Comunidad”, remarca el representante de los trabajadores De la Cruz.

Esas actas son importantes para los trabajadores porque, como marca la ley, la compañía debería haber elaborado un listado de trabajadores que han estado expuestos al material. La Comunidad estima que son unos 800, pero los sindicatos creen que son más. Por otro lado —y además de exponer a sus trabajadores al tóxico material— en 2011, Metro vendió 36 trenes al suburbano de Buenos Aires: “Todos contenían amianto” y Metro lo sabía, según las conclusiones de la comisión de investigación sobre el amianto de la Asamblea de Madrid, que ha estado más de un año investigando el asunto.

Los trabajadores esperan que el contundente dictamen de la comisión se eleva a la Fiscalía para que sirva de base para que se emprendan más acciones legales. “Queremos que los responsables, los que nos han tenido en esta situación, paguen por ello”, resalta De la Cruz. Y apostilla: “Ahora vienen elecciones. Esperamos que se vayan los que están y que se nos reconozca a los trabajadores que hemos estado expuestos a graves afecciones para nuestra salud”.



sábado, 9 de marzo de 2019

EL TRIBUNAL SUPREMO AVALA QUE EL AMIANTO TAMBIEN CAUSA CANCER DE ESOFAGO



El Tribunal Supremo avala que el amianto también causa cáncer de esófago

El hecho de que una determinada patología no se encuentre en el listado de enfermedades profesionales que causa el amianto no es motivo suficiente para desestimar su origen laboral. Así lo dictamina el Tribunal Supremo, que ha inadmitido a trámite un recurso de Uralita contra una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) que acreditaba que un hombre que murió a consecuencia de un cáncer de esófago desarrolló la enfermedad a raíz de la exposición continuada en su puesto de trabajo al asbesto.

Según informa en un comunicado Col•lectiu Ronda, se trata de un extrabajador de la fábrica de Rocalla, en Castelldefels (Barcelona), una empresa que fue absorbida por Uralita y que se dedicaba a la fabricación de fibrocemento, uno de los principales productos derivados del amianto. Actualmente, esta enfermedad no figura entre las patologías que el Cuadro de Enfermedades Profesionales considera relacionadas con el asbesto.

¿Qué dice la UE?
Sin embargo, la sentencia del juzgado social número 3 de Barcelona, que ahora es firme, recordaba que la Comisión Europea instó a los estados miembros a tomar en consideración “los conocimientos actuales y los criterios científicos contrastados para evaluar si se tiene que considerar o no [una patología] como enfermedad profesional”.

Esta primera sentencia, que fue después ratificada por el TSJC, acreditaba la existencia de “evidencia científica suficiente” de que el asbesto puede provocar varios tipos de cáncer, como el de esófago así como otros “procesos malignos” que pueden afectar diversos órganos. Entre las patologías directamente relacionadas con el amianto, se encuentran el cáncer de pulmón, de laringe y el de mesotelioma.

 La sentencia establece un precedente
El letrado responsable de la demanda, Àlex Tisminetzky, destaca “la importancia capital” de esta resolución judicial que establece un precedente para futuras reclamaciones: “Según datos de la UE, España es el país que menos casos de asbestosis y cánceres provocados por la exposición laboral al amianto reconoce”, comenta.

Al tiempo, recuerda que Eurogip hizo público un informe que reflejaba que en el periodo comprendido entre 1980 y 2003 en Alemania se reconocieron 51.582 casos de enfermedades profesionales relacionadas con el amianto, mientras que en España la cifra era significativamente menor (tan sólo 406 casos). Según el abogado, en el Estado español se deberían haber reconocido cerca de 13.000 casos de personas que desarrollaron patologías laborales producidas por asbesto, por lo que concluye que la mayoría de los afectados “se han visto privados de sus derechos”.

Cada vez son más los estudios que salen a la luz que relacionan la exposición a este mineral con un número cada vez mayor de afectados por diversas patologías y afecciones. En 2015 una sentencia pionera, cuya demanda fue interpuesta por la misma cooperativa de abogados anteriormente citada, acreditó el nexo causal entre la inhalación de fibras de asbesto y el cáncer de laringe de un extrabajador expuesto a amianto, lo que hizo que se incorporara esta dolencia al Cuadro de Enfermedades Profesionales relacionadas con el amianto.

“España es el país que menos casos de asbestosis y cánceres provocados por amianto reconoce”

Àlex Tisminetzky Abogado Col·lectiu Ronda


miércoles, 27 de febrero de 2019

REPSOL Y NAVANTIA: NEGACION Y SILENCIO ANTE LAS MUERTES POR AMIANTO EN LA REGION DE MURCIA



Repsol y Navantia: negación y silencio ante las muertes por amianto en la Región de Murcia

Conocido como el asesino silencioso, el amianto es una fibra mineral que se utilizó en la industria durante todo el siglo XX, y que fue prohibida en España en el año 2002. Puede estar en latencia en el organismo durante décadas, antes de causar patologías graves como cánceres de pulmón o de pleura. Entre el año 2000 y 2015, la Región de Murcia cuenta con 169 muertes por mesotelioma pleural, una enfermedad  cancerosa en la pleura (el tejido que recubre los pulmones) y que tiene como única causa conocida  la exposición al amianto.

Según la denuncia presentada por la Asociación de Perjudicados y Afectados por Enfermedades Producidas por el Amianto (Apena), la mayoría de los fallecidos son hombres trabajadores de empresas de Cartagena (Murcia), como Navantia o Repsol, que durante años han estado trabajando con este material.

"Los datos de muerte por asbesto sitúan a este municipio como la localidad con más fallecidos en toda España", ha indicado Ricardo Torregrosa, presidente de Apena. "A pesar de las peticiones de trabajadores y organizaciones de víctimas, Repsol sigue sin proporcionar el listado de los operarios que han estado en contacto con el asbesto (es decir, amianto)".

En este sentido, si bien la empresa Navantia entregó el listado, Torregrosa ha afirmado que niega la relación de las enfermedades de los trabajadores y la exposición al amianto. Este medio ha intentado ponerse en contacto con el astillero para confirmar estas declaraciones, sin éxito.

Actualmente, la empresa Repsol ha declarado a eldiario.es que "el amianto es un material de construcción que no se utiliza ni se manipula" en sus procesos, y ha asegurado que "no está presente" en sus "materias primas o productos, por lo que no ha existido ni existe exposición de trabajadores de Repsol al mismo". Sin embargo, una inspección de Trabajo enviada por la Fiscalía en el mes de octubre, encontró restos de este material en la refinería.

Desde la asociación, llevan años luchando porque la empresa de refinería de petróleo facilite el listado oficial de extrabajadores que han estado expuestos, sobre todo desde el año 1975, época de mayores importaciones de este material. Según el neumólogo Josep Tarrés Olivella, doctor en medicina, especializado en patologías por amianto, estas enfermedades podrían necesitar una media de más de 40 años para manifestarse en el organismo. Es decir, sería en el año 2025 cuando se presentaría el pico más alto de mortalidad por asbesto, según ha apuntado el doctor. "Por ello insistimos en que la empresa entregue el listado, y a los compañeros que pasen controles" ha insistido el presidente de Apena.

Según ha asegurado el doctor Josep Tarrés, el período de latencia mínima desde la exposición es de 7 años, con lo que antes es imposible diagnosticar una patología maligna derivada del asbesto. "El amianto no mata al instante. No da síntomas durante años, y cuando se manifiesta suele ser ya demasiado tarde, porque es un cáncer de estadio avanzado, inoperable" ha afirmado Torregrosa.

En esta línea, el especialista en patologías por amianto ha señalado que "el problema del amianto es muy grande en todo el estado español, pero en Cartagena es trágico" debido a la "incomprensión y el ocultamiento" del problema, ya que "es en esta localidad de Murcia donde he encontrado una mayor hostilidad y rechazo a las más que fundadas peticiones de los afectados".

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el asbesto es un grupo de minerales naturales fibrosos que se utilizan por su resistencia a la tensión y su escasa conductividad térmica. Así pues, se utiliza en el aislamiento de edificios, como componente de tuberías, o en la industria automovilística. Según la OMS, "todas las formas de asbesto son cancerígenas para el ser humano". Por otro lado, se calcula que más de la mitad de las muertes por cáncer de origen laboral son causadas por estas fibras.

Actualmente, el presidente de la asociación ha indicado que "los afectados que ya presentan patologías relacionadas con el asbesto son cerca de 400, pero los que hemos estado expuestos en Navantia, Repsol… superamos los 8.000 trabajadores. Es un auténtico disparate".

En 2015, Podemos presentó una moción apoyada por todos los grupos políticos que instaba a Repsol a que elaborase el listado. Sin embargo, la empresa no se pronunció al respecto. Así pues, en 2018, la asociación de víctimas por el amianto interpuso una denuncia contra el grupo empresarial contra la salud de los trabajadores. Por su parte, el fiscal José Luis Manzanera vio en este caso indicios de tres presuntos delitos: de homicidio por imprudencia, de lesiones por imprudencia, y un delito contra los derechos de los trabajadores.

Asimismo, la asociación de Cartagena por las víctimas de asbesto ha encontrado problemas en los tribunales de justicia. Según la organización, en los casos de muerte por cáncer pulmonar de trabajadores que han estado presuntamente expuestos al asbesto, la empresa petrolera ha evitado pagar la indemnización a las familias cuando el fallecido era fumador.

El presidente de Apena ha explicado que, en otras localidades, como Ferrol, Galicia, los jueces reconocen el "aspecto multiplicativo" que tiene el asbesto sobre los efectos del tabaco en los pulmones, y en esos casos, "la indemnización se reduce a la mitad, pero no se elimina completamente". En el año 2015 las indemnizaciones por enfermedades derivadas del asbesto en esta localidad superaron los tres millones de euros: "En Murcia Repsol se está librando de prácticamente todas las muertes, porque sus trabajadores no están avisados de que hay un efecto multiplicativo del amianto sobre el tabaco" ha lamentado Ricardo Torregrosa.

Por otro lado, la empresa de refinería, en los juicios, también ha alegado que no se han encontrado fibras de amianto en los pulmones del trabajador, "pero no era que no se encontraba, sino que no se buscaba" ha puntualizado Torregrosa, "por eso empezamos a pedir que se hicieran autopsias y se mandaran muestras de tejido pulmonar para analizarlas. El resultado fue que los trabajadores tenían unas cantidades brutales de miles de fibras, incluso millones".

En este punto, Apena volvió a encontrar trabas en sus reivindicaciones, y es que la Consejería de Salud determinó que serían las familias las que solicitasen las pruebas pertinentes en un juzgado de guardia. Desde la organización, han señalado que "la familia debe estar avisada de que existe esa prueba. Deben ser los médicos, y no las familias los que la pidan". De esta manera, las familias podrían perder una indemnización que les correspondería.

Apena comenzó en 2002, como la segunda asociación de víctimas en España por asbesto. Según el presidente del colectivo de damnificados, comenzaron por "el miedo de los trabajadores de Navantia ante la avalancha de compañeros muertos de cáncer".