domingo, 12 de agosto de 2018

NUEVA INYECCION MILLONARIA EN LOS ASTILLEROS PARA INDEMNIZAR A LOS ENFERMOS POR AMIANTO



Nueva inyección millonaria en los astilleros para indemnizar a los enfermos por amianto

Las indemnizaciones para los antiguos trabajadores de los astilleros públicos que enfermaron por su exposición al amianto no paran de crecer. A medida que caen las sentencias (casi todas a favor de los exempleados), la Administración se ve obligada a tirar de las arcas púbicas para resarcir a los afectados por la asbestosis, la patología pulmonar provocada por años de contacto con el polvo de amianto.

Así, la sociedad liquidadora de los antiguos astilleros situados en Ferrol, Cartagena y Cádiz, IZAR, realizó en 2017 una nueva provisión de 10,3 millones de euros para hacer frente a esta contingencia judicial. Se trata de la mayor inyección anual para cubrir estos litigios después de la de 2016, que superó los 10,6 millones de euros.

Esta aportación de capital la lleva a cabo la Sociedad Estatal de Participación Industriales (SEPI), dependiente del Ministerio de Hacienda y tenedora del 100% del capital social de IZAR y BAZAN, antiguas compañías de los astilleros públicos. Aunque la mayor parte de los activos de estas fueron transmitidos a Navantia, también 100% pública, las resposabilidades en materia laboral quedaron circunscritas a estas sociedades sin actividad y que se encuentran en liquidación.

Inyección pública millonaria a los astilleros: alud de demandas de enfermos por amianto

Juan Cruz Peña

La SEPI aporta cada año a los antiguos astilleros públicos para hacer frente a indemnizaciones por daños y perjuicios ocasionados a trabajadores con asbestosis, patología que genera el amianto

Con la nueva inyección de capital público, IZAR dispone de más de 20 millones de euros provisionados para este fin. Esta cantidad corresponde, según el auditor de la compañía, con "la mejor estimación para cubrir el efecto de las reclamaciones de asbestosis recibidas a cierre del pasado ejercicio", cuya memoria anual ha sido depositada recientemente en el registro mercantil.

Según destaca la propia empresa "entre los litigios laborales apuntados, los de mayor relevancia a futuro son los derivados de las reclamaciones por asbestosis, tanto por su incremento en términos absolutos como por los riesgos económicos asociados, unido a las dificultades de defensa para IZAR dada la antigüedad de su origen y su contexto".

Desde hace 10 años, los antiguos astilleros públicos han elevado las provisiones, que cada vez son más cuantiosas, para hacer frente a esta causa

Desde hace una década, los antiguos astilleros públicos han ido elevando las provisiones, que cada vez son más cuantiosas, para hacer frente a esta causa. Aún siguen coleando con nuevos casos. Tanto IZAR como BAZAN y la propia Navantia han recibido cientos de demandas de extrabajadores y sus familiares (estos se contagiaban por el contacto) por estar sufriendo asbestosis. Esta patología fue contraída durante décadas por trabajadores que estaba en contacto con el amianto, material prohibido desde que se descubrieron sus efectos nocivos para la salud.

En muchos casos esta enfermedad acaba degenerando en cáncer de pulmón. Las sentencias han llegado a contemplar indemnizaciones de hasta 400.000 euros por afectado. Pese al drama generado en muchas familias, en 2018 han seguido apareciendo nuevos casos diagnosticados en trabajadores de otras compañías que han manipulado este material maldito.


 

martes, 17 de julio de 2018

EL AMIANTO EN LA MARINA DE GUERRA ESPAÑOLA


El amianto en la marina de guerra española

Ricardo Torregrosa Marín

Rebelión

 

En la década de los 70, España estaba a la cabeza del mundo en construcción naval.

Fueron decenas de miles los trabajadores empleados en Astilleros. Los más grandes se situaban estratégicamente en Ferrol, Cádiz y Cartagena; los dos primeros, eran de construcción civil y militar, y el de Cartagena, casi exclusivamente militar.

En Cartagena, como industrias contaminantes de amianto, hay que sumar el importante sector petroquímico. 

 Años de exposición: una magnitud equivocada

Entré a trabajar en el astillero de la empresa Bazán, como electricista, en el año 1970, con 18 años.

En la década de los 70, la carga de trabajo en Cartagena, era enorme. Corbetas para Portugal, Marruecos, y Egipto, remodelación de la 21 escuadrilla, submarinos del tipo Daphne Series 60 y 70, corbetas del tipo Descubierta, reparaciones de la 31 escuadrilla, y de submarinos cedidos por EEUU.

La mayoría de trabajadores hacían jornadas de 12 horas diarias, de lunes a viernes, y los sábados, 4 horas. Se hacían al menos 2 noches al mes.

Entrabas a las 7 de la mañana, un lunes, y salías el martes a las 7 de la tarde; esto hacían 36 horas seguidas respirando amianto.

En ese mismo año, a La Manga (Murcia) llegaban los viernes por la noche, vuelos chárter desde Inglaterra, y regresaban el domingo por la tarde. La jornada de estos trabajadores británicos era de 40 horas semanales; esto se conocía como la “semana inglesa”. Una aspiración, que tardaríamos años en alcanzar.

Así que cuando los expertos hablan de una de las variables para el desarrollo de las patologías por asbesto, como son los “años de exposición”, tendrían que tener en cuenta que en el sector naval, “un año de exposición” de un español, equivaldría, en “horas respirando amianto”, a dos años de un británico.

Realmente no se “trabajaban” las 12 horas diarias, ni toda la noche completa, era de trabajo “efectivo”, pero durante todas esas horas, de día y de noche, despiertos o durmiendo, estaban continuamente respirando amianto, porque no salían del barco.

Era una forma de alineación y de dominación, muy estudiada por el franquismo. Fútbol, toros, y horas extra. 

Amianto nuevo y amianto viejo, doble contaminación

En los años 70, Reino Unido, Francia, etc., ya tenían su propia industria naval; nosotros la combinábamos con los barcos cedidos por los EEUU.

Trabajar en la construcción de un buque nuevo, supone trabajar con amianto nuevo, menos friable.

En cambio, en la modernización de la 21 escuadrilla, destructores clase Lepanto, y otros, construidos en plena Segunda Guerra Mundial, obligaba a trabajar con amianto viejo, de más de 30 años, requemado, que era arrancado de cualquier manera, con sierras, cuchillos, y picoletas, que se desmenuzaba y disgregaba, hasta parecer que estaba nevando.

Las maquinas, y las calderas, convertidas en un infierno de amianto, eran ratoneras de muerte. Ese polvo pasaba a herramientas y a cualquier pieza que lleváramos a los talleres.

La ropa de trabajo, llena de polvo de amianto, la sacudíamos en los vestuarios, contaminando todo el local. También hemos llevado la muerte a nuestras casas. Este amianto ya instalado en buques de EEUU, no consta como amianto importado, pero cada buque llevaba entre 15 y 25 toneladas de amianto, tipo amosita. Hemos respirado el amianto viejo, y luego el nuevo. El doble en exposición y el doble en fibras de amianto. 

¿Ha fumado? ¿Dónde hizo la mili?

Durante décadas, miles de jóvenes han hecho "la mili" en barcos repletos de amianto; el peligro aumentaba, cuando, en esa época de "mili", ha coincidido con reparaciones o grandes carenas.

Ellos estaban con nosotros, respirando el mismo aire mortal. Eran principalmente catalanes y valencianos. Cuando, en estas regiones, vean a un hombre de más de 60 años, con mesotelioma, o con cáncer pulmonar, al que no se le conozca trabajo de exposición, o que nunca ha fumado, y no encuentren explicación a su etiología, pregunten donde hizo "la mili". 

No solo amianto, pulmones atacados por múltiples agentes, en los astilleros

En construcción naval, no solamente hemos estado expuestos al amianto, sino que también a otros cancerígenos: Humos de soldadura de hierro, de aluminio, oxicorte, galvanizados, niquelados, vapores de pintura, colas y pegamentos, tetracloruro, tricloroetileno, ácidos nítrico, sulfúrico, amoniaco, saf sol (limpiador y desengrasante), etc.

La continua agresión a los pulmones, de estos carcinógenos, es una de las causas, de más canceres pulmonares, en astilleros, que en fibrocemento.

Por ejemplo, en Cerdanyola, con exposición exclusiva al amianto, la ratio es 1 meso /1ca, mientras que en astilleros es de 1meso/4-7 cánceres pulmonares. Como hay aproximadamente los mismos fumadores en fibrocemento, que en astilleros, esto demuestra la mayor sinergia de gases tóxicos, desencadenantes de canceres pulmonares en esta última actividad laboral.

Cartagena supera, en muertes de hombres por mesoteliomas, a Cádiz y a Ferrol, y en mujeres, supera a la suma de ambas.

Esto nunca ha preocupado al equipo de neumología, que no encuentran relación de los mesoteliomas femeninos con el amianto. Ningún caso ha llegado a los Tribunales.

La empresa jamás nos dio equipos de protección, ni nos avisó del peligro.

Cartagena tiene hoy día el mayor número de muertes por mesoteliomas de España, con relación a su población.

Curiosamente, somos donde menos muertes por amianto se reconocen judicialmente.

Los culpables de esta situación, viven en Cartagena, como gente honorable. Espero que algún día, más pronto que tarde, se llegue a desentrañar la conspiración de silencio de nuestra torturada ciudad. Nadie comprenderá cómo se ha llegado a soportar tanta infamia.

Ricardo Torregrosa Marín es presidente de APENA


 

martes, 10 de julio de 2018

PRIMER CASO DE CANCER POR EXPOSIOCION AL AMIANTO DE UN MAQUINISTA DEL METRO DE MADRID



Primer caso de cáncer por exposición al amianto de un maquinista de Metro de Madrid

Un antiguo maquinista de Metro de Madrid, ya jubilado, diagnosticado de cáncer (asbestosis) por exposición a amianto durante su etapa en el suburbano. El sindicato de Maquinistas ha informado de este caso. Es el quinto trabajador del suburbano afectado por esta enfermedad, pero el primero que no es técnico de mantenimiento.

Dicho sindicato informa que el exempleado ya ha dado positivo a finales de mayo en el diagnóstico del mesotelioma pleural maligno, un tumor canceroso poco común que afecta, principalmente, al revestimiento del pulmón y de la cavidad torácica (pleura) debido a la exposición al asbestos (amianto). El informe procede de un facultativo del Hospital Gregorio Marañón.

El afectado fue trabajador del suburbano durante más de 35 años y jubilado ya desde el 2008. La organización ha contactado con la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social para informar de este caso.

El sindicato de Maquinistas de Metro de Madrid, al que perteneció la persona afectada, advierte a Metro de Madrid que tomará medidas y pedirá a la Seguridad Social que se reconozca la asbestosis del maquinista afectado como enfermedad profesional, una patología por la que ya está recibiendo tratamiento.

La organización insiste, en declaraciones a Europa Press, en que, aunque Metro de Madrid ha empezado ahora a tomar algunas medidas para el desamiantado, "estas vienen con al menos 15 años de retraso, ya que desde el año 2003 conocían la presencia de amianto en las instalaciones y trenes".

Además, expone que estas iniciativas se han desplegado tras requerimientos de Inspección de Trabajo después de conocerse el primer caso de un trabajador con enfermedad profesional reconocida por exposición a este mineral, potencialmente cancerígeno.

El sindicato de Maquinistas cree que los casos de trabajadores con enfermedad relacionado con el amianto irán en aumento en próximos años y que ahora solo se ve "la punta del iceberg" sobre este problema.

Por ello, exige vigilancia de la salud "específica" para la prevención del amianto para "todos los trabajadores del suburbano madrileño y para quienes ya están jubilados y se expusieron al amianto en su puesto de trabajo".

Finalmente, el colectivo de Maquinistas reclama a Metro el reconocimiento de la categoría profesional como 'Maquinistas de Tracción Eléctrica' y que la Seguridad Social reconozca patologías como la asbestosis como enfermedad profesional.

Hasta la fecha, con este caso, hay un total de cinco trabajadores,  uno de ellos ya fallecido, que han pasado por el suburbano afectados por amianto y existen otros dos casos más catalogados como sospechosos.

Este maquinista ya jubilado trabajó en "bastantes" líneas del suburbano durante su actividad profesional, según señalan a Europa Press fuentes del sindicato.

Metro insiste en la seguridad en las instalaciones

Por su parte, fuentes del suburbano han explicado a Europa Press que se ha recibido una comunicación desde la unidad técnica de salud laboral que informa de un "posible caso" de asbestosis, pero no se aportan datos concretos del empleado.

En consecuencia, Metro ha solicitado información específica para conocer qué persona es y qué puestos ocupó durante su etapa en la compañía para poder "actuar en consecuencia".

Por otro lado, desde el suburbano detallan que se han realizado mediciones ambientales sobre partículas en suspensión de amianto en los vehículos y "todas han dado negativa". Por tanto, recalcan que la seguridad ahora en las instalaciones "está garantizada" tanto para los trabajadores como los usuarios.

A su vez, la compañía está impulsando un plan de desamiantado valorado en 140 millones de euros a desplegar hasta el año 2025 y que se informa de todas las medidas que se adoptan a los sindicatos. En el marco de este plan, se estima que los trenes estén libres de materiales con amianto antes de que finalice el año 2019.

La compañía también ofrece a los trabajadores un TAC gratuito y voluntario para descartar cualquier afección relacionada con el amianto. Esta prueba médica va "más allá" de lo que establece la normativa de Riesgos Laborales para estos casos, que indica la práctica de espectometrías y radiografías.

viernes, 6 de julio de 2018

DEMANDA CONTRA EL AMIANTO DESDE ALTSASU



Demanda contra el amianto desde Altsasu

altsasu- “Joseba es la primera persona en Navarra, y probablemente también en España e incluso en Europa, que ha conseguido una indemnización de fondos estadounidenses de empresas relacionadas con el amianto”, asegura Mª Asun Fernández, presidenta de Ananar (Asociación Navarra de Amianto Nuevo Amanecer Respirando), constituida en 2016 para acompañar a otras víctimas del amianto y recabar fondos para la investigación de las enfermedades derivadas por este mineral, primera causa de mortalidad en el trabajo.

Y es que un bufete de abogados de Houston (Texas) se puso en contacto con esta asociación para gestionar reclamaciones ante estos fondos creados por empresas relacionadas con la fabricación y exportación del amianto. “Cuando Mª Asun me propuso realizar la demanda dije que para adelante mientras no tuviera que pagar”, recuerda Joseba Azpiroz, afectado de mesotelioma pleural, cáncer de pleura producido por la exposición al amianto. Si bien este bufete cobra entre el 33% y el 40% de la indemnización, en su caso ha sido el 25%. “No sé por qué. Solo sé que el otro día me ingresaron el dinero”, señala Joseba Azpiroz, contento. La cantidad prefiere no decirla. “Lo importante es haber conseguido la primera indemnización, no cuánto”, apunta Mª Asun Fernández.

Aunque la demanda se interpuso hace año y medio ante una treintena de fondos, después de mucho papeleo y de videoconferencias, ha prosperado en dos. Asimismo, esta asociación tiene interpuestas otras dos demandas, aún sin resolver.

 Hace 4 meses decidimos cambiar la compañía con la que tenemos asegurado nuestro coche porque estábamos cansados de pagar 480 € al año con Mapfre. Cada vez que veíamos en el buzón la carta de Mapfre nos poníamos de mal humor, pero esto dejó de ser un problema cuando descubrimos la nueva compañía a través de la cual hemos asegurado nuestro coche. Os contamos cómo hemos conseguido pagar un 60% menos

Por desgracia, Joseba Azpiroz era el candidato ideal, ya que puede demostrar con informes médicos que padece mesotelioma, a lo que hay que añadir que no ha sido fumador. Asimismo, debió presentar su vida laboral, con 30 años trabajados en Sunsundegui, una de las empresas a las que firmas norteamericanas suministraron este mineral fibroso durante décadas, sobre todo para carrozar vagones.

“Había amianto en todos los sitios, en los laterales, en el techo, debajo de los asientos. Trabajábamos a pelo. A veces nos daban unos guantes que eran muy zakarros (bastos) y no se podía hacer nada”, recuerda. Su contacto con el asbesto, otro nombre con el que también es conocido el amianto, fue de 1965 a 1975. “Después me fui de Sunsundegui para formar una cooperativa, pero salió mal”. Volvió en 1993 y en esta empresa estuvo hasta 2012, cuando se jubiló.

Poco después le diagnosticaron cáncer de pleura. “Está ahí pero parece que no va a más”, confiesa. Lo cierto es que esta enfermedad, que suele tener un diagnóstico de meses, en su caso lleva cuatro años, con sesiones de quimioterapia y también terapias naturales. “Me encuentro bien”, asegura este luchador que no pierde la sonrisa. “Soy de naturaleza optimista, pero te da rabia que ha habido mucha gente, como empresarios, la Administración, médicos de empresa y técnicos, entre otros, que han mirado para otro lado”.

INFORMES MÉDICOS “Es fundamental contar con informes médicos en los que se vincule la enfermedad con el amianto. Y a menudo, es difícil”, lamenta Mª Asun Fernández. Al tiempo, destaca que recientemente se han ampliado los requisitos y se exige que los trabajadores hayan utilizado mascarillas de la marca 3M. “Se trata de un fondo compensatorio que pusieron las empresas que producían amianto”, explica. Con apenas extracción del mineral, durante el siglo pasado se importaron más de dos millones y medio de toneladas, con los niveles máximos de consumo en los años sesenta y setenta. Se prohibió en 2002. No obstante, ya en los años 40 había evidencias científicas de que el amianto podría ser perjudicial para la salud. Se trata de una fibra de origen mineral que ha sido usada en un amplia variedad de productos, incluyendo a los aislamientos de las viviendas y oficinas, dada su resistencia térmica y propiedades ignífugas.

Joseba Azpiroz anima a otras víctimas del amianto a interponer demandas para acceder a una compensación desde Estados Unidos por el daño causado. “No tienen nada que perder”, apunta.

INVESTIGACIÓN La presidenta de Ananar señala que esta asociación contribuye en la investigación que realizará el CIMA de la Universidad de Navarra con unos 20.000 medicamentos. “Además de investigar en el tratamiento de enfermedades relacionadas con el amianto, se están descubriendo efectos secundarios de algunos que sirven para tratar otras enfermedades”. Asimismo, Ananar ha iniciado una campaña de recogida de firmas mediante papel y la plataforma change.org en la que solicitan presentar un proyecto de ley en el Congreso para que se pueda aprobar un fondo para la investigación del cáncer de pleura producido por amianto.


 

sábado, 12 de mayo de 2018

INYECCION PUBLICA MILLONARIA A LOS ASTILLEROS: ALUD DE DEMANDAS DE ENFERMOS POR AMIANTO



Inyección pública millonaria a los astilleros: alud de demandas de enfermos por amianto

La conocida silicosis padecida por los mineros no es la única enfermedad pulmonar derivada de la actividad industrial que ha sufrido España. Aunque trabajaban a cielo abierto, cientos de trabajadores de los astilleros y sus familias han sufrido los males del amianto, que provoca una patología localizada en el pulmón llamada asbestosis.

Ello está obligando año tras año a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a inyectar capital público en la matriz lliquidadora de IZAR y Bazán, las antiguas sociedades públicas de construcción naval ahora en vías de extinción donde muchos empleados enfermaron por la exposición al polvo cancerígeno de asbesto.

Según recoge un informe de fiscalización publicado esta semana por el Tribunal de Cuentas, "los litigios por esta patología, que se conoce como asbestosis, han tenido un incremento exponencial desde el año 2000 en que se produjo la primera reclamación judicial, con sentencias en la actualidad desfavorables para IZAR y con indemnizaciones crecientes, que han superado en algunos casos individualmente los 400.000 euros. Los litigios abiertos pendientes de resolución al cierre del ejercicio 2013 eran 327". Estas denuncias van contra Izar y Bazán, pero también contra Navantia, sociedad también pública que se creó tras la liquidación de las anteriores y que heredó gran parte de los activos navales localizados en Cádiz, Cartagena y Ferrol.

Según destaca el órgano de fiscalización público, en las provisiones para responsabilidades y litigios de IZAR (de casi 31 millones de euros en 2013) destacan las partidas correspondientes a la cobertura de las reclamaciones judiciales de empleados de los astilleros públicos, solicitando indemnizaciones por los daños y perjuicios ocasionados al haber tenido exposición en su trabajo al amianto, sustancia cancerígena cuyo uso y comercialización fueron prohibidos en España en 2001.

Pese a las numerosas sentencias que han ido condenando a los astilleros públicos a indemnizar a sus trabajadores, en 2016, último año en el que IZAR ha hecho balance, aún mantenía una provisión superior a los 16 millones de euros para cubrir este tipo de contingencias legales. Aunque desde la SEPI aún no ofrecen el acumulado de reclamantes actual, cada año han tenido que seguir aportando capital para hacer frente a las demandas de los enfermos por el amianto.

En las cuentas de 2013 el auditor de IZAR, PwC, mostraba "especial preocupación" por las demandas por asbestosis que "se multiplicaban al extenderse a todas las áreas geográficas en que estuvieron presentes los antiguos astilleros públicos". En 2014 señalaba que "entre los litigios laborales apuntados, los de mayor relevancia a futuro son los derivados de las reclamaciones por asbestosis, tanto por su incremento en términos absolutos como por los riesgos económicos asociados, unido a las dificultades de defensa para IZAR dada la antigüedad de su origen y su contexto".

domingo, 4 de febrero de 2018

VEINTE COLEGIOS AUN TIENEN AMIANTO



Veinte colegios aún tienen amianto

 Los afectados por esta enfermedad recogen firmas para que se eliminen los techos tóxicos

La Asociación de Perjudicados y Afectados por el Amianto (Apena) inició ayer en la plaza del Ayuntamiento de Cartagena una recogida de firmas a pie de calle para exigir que la Asamblea Regional cree una comisión de estudio e investigación de las patologías y muertes por amianto. Además, con las rúbricas se reclamará que se quite el amianto de los colegios de la Región. Por el momento, llevan ya recogidos más de medio millar de apoyos. Voluntarios de Apena estarán durante toda la semana en distintos puntos de la ciudad para recoger firmas.

 «Solo en Cartagena, hay veinte escuelas públicas que tienen materiales fabricados con este producto tóxico», destacan desde la plataforma.

 La legislación europea fija como tope el año 2028 para la retirada de este material, principalmente presente en las cubiertas de los centros educativos. Para cumplir con este plazo, la Consejería de Educación tiene en funcionamiento un plan de retirada de cubiertas de fibrocemento, que se está ejecutando, y para el que la Comunidad Autónoma viene invirtiendo cada año más de un millón de euros. En Cartagena, los materiales nocivos se están retirando progresivamente en base a criterios de antigüedad de las cubiertas y el estado de cada una de ellas, informan desde la Consejería, que se marca como objetivo retirarlas todas antes de que finalice el plazo que marca Europa.

 En cuanto a los afectados por el amianto, éstos destacan que Cartagena es el municipio de España con mayor número de muertes por amianto. La mayoría de las víctimas han trabajado en los astilleros de Bazán, en la Refinería o en otras empresas químicas del municipio. Reclaman que se hagan autopsias en el hospital para certificar que las muertes son por amianto, ya que critican que muchas se «camuflan» como cáncer de pulmón.


 

viernes, 26 de enero de 2018

EL CASO DEL VERTIDO DE 90000 TONELADAS DE AMIANTO EN TOLEDO LLEGARA A EUROPA



EL CASO DEL VERTIDO DE 90000 TONELADAS DE AMIANTO EN TOLEDO LLEGARA A EUROPA

Carmen Bachiller   25/1/2018

La batalla contra la acumulación de 90.000 toneladas de residuos de amianto en el toledano barrio del Polígono continuará durante este 2018 desde el ámbito político y también a través de la iniciativa ciudadana.

IU Castilla-La Mancha recurrirá a la Comisión Europea para dar a conocer la problemática en esta zona de la capital regional que, de momento, está siendo atajada parcialmente por las administraciones competentes, con un compromiso de sellado (que no de retirada) de los restos de fibrocemento dispersos en varias parcelas, tanto de propiedad pública como privada.

Izquierda Unida tiene intención de propiciar la visita al lugar de varios europarlamentarios mientras que tanto la Asociación de Vecinos ‘El Tajo’ como la Plataforma ‘Mi Barrio Sin Amianto’ han mostrado su intención de viajar a Bruselas para exponer el problema ante las autoridades europeas. Será su próxima iniciativa después de que  la Fiscalía General del Estado archivase la denuncia presentada por la formación, Ecologistas en Acción y los vecinos alegando, entre otras cosas, que se trata de un delito que ha prescrito. Una decisión que no comparte Izquierda Unida que no descarta nuevas acciones judiciales en el futuro.

IU-Podemos pedirá un estudio epidemiológico al Ministerio de Sanidad

Eva García Sempere, diputada nacional de Unidos Podemos, visitaba este miércoles el barrio junto a los vecinos.  En declaraciones a  eldiarioclm.es explicaba que la formación iniciará una ofensiva en el Congreso de los Diputados en tres vertientes que esperan desarrollar a lo largo de los próximos dos meses.

Por un lado, la intención es plantear una Proposición No de Ley solicitando el desamiantado de la zona, mediante la retirada de los residuos. Además, se pedirá un estudio epidemiológico al Ministerio de Sanidad “para saber, tanto en el histórico que existe como a partir de ahora, cuál es el impacto de la exposición al amianto”, explica la diputada.

Finalmente, y en lo que tiene que ver con el medio ambiente se pedirá la comparecencia del presidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) “para que dé explicaciones de por qué no se limpia la cuenca, porque les corresponde a ellos”.  Y es que el arroyo Ramabujas  -que desemboca en el río Tajo- discurre por parte de los terrenos sobre los que están depositados los residuos de amianto.

Los vecinos también están a la espera de una reunión con la Confederación Hidrográfica del Tajo. La pasada semana recibieron una llamada del organismo en este sentido  que, sin embargo, aún no ha fijado fecha para el encuentro.

“Si no prescribe el riesgo de morir por mesotelioma no debería hacerlo la responsabilidad de una empresa que se ha lucrado con el amianto, cuando ya se conocían los riesgos”.

 La acción de Unidos-Podemos en el Congreso forma parte de una iniciativa nacional de “desamiantado” que incluye el desarrollo de una ley nacional “integral”. “Hay que atacar  focos como los de Toledo y Catalunya de forma prioritaria y después la ley”. Una norma que, en opinión de García Sempere debe ir acompañada de fondos de compensación.  “Si no prescribe el riesgo de morir por mesotelioma no debería hacerlo la responsabilidad de una empresa que se ha lucrado con el amianto, cuando ya se conocían los riesgos”. Por eso, apunta, los fondos de compensación deberían nutrirse de aportaciones de las propias empresas.

“El de Toledo es un ejemplo muy claro de la concentración descontrolada de vertidos”, sostiene la diputada quien considera que puede ser “punta de lanza” de los trabajos de lucha contra el amianto en España y la puesta en marcha de una ley integral.

Un problema de "salud pública" para toda la ciudad de Toledo

Las movilizaciones vecinales van también a continuar, así como las reuniones con las distintas administraciones competentes. El próximo 6 de febrero, representantes de la asociación vecinal  y de la plataforma volverán a reunirse con el viceconsejero de Medio Ambiente, Agapito Portillo, para conocer el estado de los trabajos de sellado de una de las parcelas. "Se está actuando sobre un foco, pero hay más de trece. Y además no es el más próximo a las viviendas", recuerda Gemma Ruiz, coordinadora de la Asociación de Vecinos ‘El Tajo’.

Los vecinos insisten en que se trata de “un problema de salud pública” porque que dicen estar “muy preocupados”, señala  Sergio Mora, miembro de la Plataforma ‘Mi Barrio Sin Amianto’, “porque estamos expuestos de forma directa a un foco muy problemático que estamos convencidos nos dará sorpresas muy desagradables en el futuro”. Piden un seguimiento sanitario de la población “claro y rotundo para detectar casos en las fases más precoces”. Se refiere a posibles enfermedades vinculadas al cáncer.

Cuentan con el respaldo del segundo teniente de alcalde y concejal de Bienestar Social, Javier Mateo quien sostiene que “no se trata de un problema medioambiental…solo. Es un problema de salud pública. Y no es un problema del Polígono…solo. Es un problema de la ciudad de Toledo”.

Mateo ha instado a la “movilización ciudadana, que debe seguir adelante y aumentar en intensidad para que las administraciones competentes no bajen la guardia en absoluto” para lograr la “solución definitiva” que “solo pasa por la retirada total del amianto”. Una postura en la que abundaba el coordinador regional de IU, Juan Ramón Crespo. “Tapar los residuos con una lona, por muchas garantías que dé, no es más que aparcar el problema para años venideros y que las partículas de amianto vuelvan a quedar expuestas a la atmósfera”.